Un espíritu en la escuela Jahvé Nisi

Según la sostenedora de la escuela Jahvé Nisi de Santa Juana, octava región, los desmayos y espasmos de algunos-as alumnos-as en su tiempo de recreo son efecto del ‘Espíritu Santo’, dado que ese recinto pertenece a una confesión religiosa pentecostal. Esta anómala situación asustó a muchos progenitores, pero fue considerada ‘una bendición’ por la señora a cargo de este colegio subvencionado.

Natalie Fernandez, sostenedora del colegio

 

La idea esquemática de que las manifestaciones del Espíritu Santo son y deben ser iguales o parecidas al estándar fijado según los Hechos de Pentecostés, es otra lectura escolástica y reducida de la realidad espiritual que debemos discernir con inteligencia e información.

 

En los Hechos de Pentecostés, –en donde los discípulos del Cristo ya ascendido se hallaban reunidos en oración (no sólo los 11 apóstoles varones que permanecían leales, sino muchas mujeres) – los presentes fueron testigos viviente del momento en que se manifiesta el descenso del Espíritu Santo prometido por JesúsCristo: y tal fue el impacto de esta dispensación que el resultado fue que la conciencia y las capacidades de los leales rompieron los límites de la mente humana y ‘salieron como borrachos’ ‘algunos hablando en lenguas extranjeras’, y todos iluminados en y con las cosas de Dios.

 

Esta apertura espiritual, – el hecho de Pentecostés, – (parte del Plan de Salvación guiado y conducido por el Cristo Dios), no necesariamente marca un estrecho margen de acción repetitiva que, desde entonces, debería darse siempre, y según aquello definir que tales formas son las únicas que aseguran la presencia del Espíritu Santo. Tal es la idea de quienes no solo ‘esperan’ caer en trances, sino que en el culto se autosugestionan con tal de ser ‘tomados-as’ por el espíritu.

Esta apertura espiritual, – el hecho de Pentecostés, – (parte del Plan de Salvación guiado y conducido por el Cristo Dios), no necesariamente marca un estrecho margen de acción repetitiva que, desde entonces, debería darse siempre, y según aquello definir que tales formas son las únicas que aseguran la presencia del Espíritu Santo. Tal es la idea de quienes no solo ‘esperan’ caer en trances, sino que en el culto se autosugestionan con tal de ser ‘tomados-as’ por el espíritu.

Está ampliamente concordado en la teología que el Pneuma o Paráclitos (Espíritu Santo) es la fuerza inteligente que intercede, interviene, defiende, aboga, enseña y entrega poder espiritual a todo quién cultiva su espiritualidad, y vive en coherencia con su fe. Se  ha traducido y llamado ‘Espíritu Santo’ porque es una fuerza espiritual proveniente de Lo Celestial o Divino que abre y permite vivenciar la santidad tal cual la concibe Dios. Y su esencia es el MAGISTERIO y el PODER.

El Espíritu en el Ser Humano ha sido restaurado por Cristo con los Hechos de Salvación; sin este Espíritu en la persona sería imposible recibir la iluminación y dones de un centro aún mayor. Por lo mismo, quién recibe la fuerza e iluminación del Espíritu Santo es el Espíritu que habita en la persona; y al unirse la potencia superior con la vida real en el Hombre…su Espíritu… se produce Magisterio (enseñanza y sabiduría) y Poder: carismas y dones. Y estos pueden ser temporales, breves o de mayor duración, o bien quedar como cualidad y misión en la persona Cristica.

 

Cristo es el gran responsable de la restauración del Espíritu de Dios en el Ser Humano, y es por su poder y autoridad que todo-a quién vive en verdad y coherencia con Cristo y su Plan de Salvación recibirá Magisterio que todo enseñará, y Poder para que también el Hombre se integre activo y participante en el Plan del Reino de Dios. No podemos concebir, entonces, al Espíritu Santo al margen de sus propósitos según la Salvación que Cristo conduce desde el Espíritu que habita en cada persona. Y resulta una contradicción inexplicable creer que ‘espíritu santo’ es caer en trances que en nada aportan a la Conciencia ni siembran verdad entre quienes asisten a tal espectáculo. El sentido primero de Cristo es LA SABIDURÍA: y sin CONCIENCIA  no hay ascenso a los estados de santidad que Dios concibe. Jamás un espasmo ha significado algún estado de mayor inteligencia y de profundización de la fe. Otras culturas religiosas en el mundo tienen costumbre de caer en estados de inconciencia, hablar idiomas inventados o ficticios, saltar sin control del propio cuerpo, volver los ojos blancos y bailar a saltos…pero por lo general son cultos de inframundo, de adoración a lo oscuro, y por lo general endosados a formas demoníacas.

 

 

Los Cristicos sabemos que el Espíritu Santo es Sabiduría y nuestra vivencia ha sido de enseñanza, de discernimiento, de mayor apertura mental, de ampliación de nuestra visión de vida, de profunda visión crítica y sobre todo de adquisición interior y definitiva de VIRTUDES. Porque si el propósito es la Santidad por Dios concebida: no puede ser de otro modo sino por Magisterio de Sabiduría.

Y sabemos que los Carismas y Dones y el ejercicio del Poder Espiritual se halla estrechamente ligado al Sacerdocio, y sin un Sello Sacerdotal (no institucional, sino espiritual) no es posible ejercer poderes reales provenientes del corazón del Reino de Dios.

Sacerdocio bajo la Ley de Cristo

     (Sacerdocio Cristico)

 

 

 

 

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