Sobre la Ley de despenalización del aborto por tres causales

Nuestra postura ante el tema del aborto ha sido clara, manifiesta y publica, desde el año 2009. Y para muestra de aquello hemos extractado aquí lo central de los tres artículos expuestos en la Revista Oficial del Sacerdocio bajo la Ley de Cristo (El Gran Fundamento).
Los mismos pueden ser revisados en nuestro órgano de prensa.
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Sin embargo, a raíz de lo expuestos en la Conferencia de Iquique – y ampliamente difundida por video en Facebook- por nuestro hermano Ricardo Andree, en su calidad de sacerdote mayor e impulsor del Movimiento de Fe Cristico, ha dado espacio para interpretaciones y opiniones legítimas, pero que son necesario contrarrestar para aclarar y hacer del debate algo sano y objetivo.

En lo concreto: el hermano en dicha Conferencia en Iquique fue interpelado por un asistente sobre la ley de despenalización del aborto en tres causales que se hallaba en esos días en discusión en el Tribunal Constitucional. Y Ricardo Andreé respondió exactamente a la demanda requerida, y no se refirió al aborto como cuestión central, sino que se limitó a la ley en cuestión.

Sobre el tema de la causa por violación él hace referencia a un caso específico acontecido en el cual una niña de 9-10 años enfrenta un embarazo de un familiar cercano. Se plantea la carencia y debilidad del sistema penal que no castiga adecuadamente al agresor sexual; él puso hincapié en la falta de políticas del Estado para prevenir, educar y sostener económicamente a quienes deben enfrentar este grave dilema; y menos existe un Estado garante de una adopción rápida y segura, y mucho menos seguridad y apoyo para la madre e hijo bajo tales circunstancias. Por lo mismo: decir NO a secas a una interrupción del embarazo en casos como estos, sin que el Estado se haga participe y responsable, es lisa y llanamente una gran hipocresía, una injusticia tremenda y una condena de por vida para una niña que apenas puede comprender el drama que vive.

Tal modo de analizar realidades tan cruentas como las descritas está plenamente en la línea de nuestra doctrina.

Nosotros nos oponemos al aborto libre como la ley que se impuso en España y que autorizaba aborto sin causales hasta las 12 semanas de embarazo.
Consideramos que temas como éste, y no solo este tema, no pueden plantearse desde barricadas de ‘Si’ o ‘No’. Y si decimos que no apoyamos leyes de aborto debemos presentar políticas y propuestas claras para evitar llegar a matar a un ser en gestación: educación sexual desde la temprana adolescencia; formas de prevención que incluya además exposición de enfermedades de transmisión sexual; muestra gráfica y científica de cómo se gesta el ser humano y qué sucede al momento de abortar; exposición y debate sobre la sexualidad y matrimonio según culturas y religiones en el mundo. Etc.

Además, para que un tema como el aborto esté bien enfocado se debe asegurar: 1) un código penal moderno en el cual se establezcan penas y condiciones severas a violadores, pedofilia, abusadores y sobre todo a los casos de violaciones de menores en el círculo familiar; 2) una política de Estado que se hace cargo de los niños y niñas nacidos de embarazos no deseados por causas de violación, y eso comprende políticas agiles de adopción, sostén económico y médico a la madre que decide quedarse con su hijo-hija; ayuda y sostén del Estado para los estudios y cargo médico para criaturas bajo tales condiciones y con graves carencias sociales.

Plantear el aborto sin una base que evite el aborto y garantice Vida Digna y castigo real a los violadores… es una falacia. Oponerse al aborto pero negar la educación sexual y la prevención y la exposición de ideas y conocimiento concerniente… es una hipocresía desenfada.

También especificamos, y lo dijo nuestro hermano en su conferencia en Iquique, que no somos fundamentalistas, y asumimos que en una sociedad democrática, en donde hay diversidad de creencias e ideas, es natural y necesario levantar y estructurar leyes que representen y postulen al Bien Común. Y que las religiones y congregaciones o asociaciones deben, pueden, exponer y defender sus posturas; y tienen derecho a ser publicados y no sufrir censura de ningún tipo. Pero nos oponemos a la idea de que una religión, cualquiera sea, co-legisle con el parlamento, o co-gobierne con el ejecutivo. Estamos por la neta separación del Estado con toda religión. Y creemos que para que la Fe sea LIBRE no puede ser impuesta por decretos de leyes, ni puede pretender imponerse bajo obligaciones e coacciones.

Las sociedades democráticas deben darse los mecanismos para resolver por mayoría efectiva de su gente los temas como el aborto: a través de plebiscito vinculante que oriente la conformación de leyes representativas. Y si tales leyes, nacidas del consenso mayoritario, fuesen contrarias a la Fe y a la Conciencia de quienes no queremos el aborto libre como practica de muerte, nosotros las objetaríamos desde otro pedestal que la democracia debe conceder y establecer: la Objeción de Conciencia.

Hay leyes que obligan. Y hay leyes que regulan: una ley de aborto NUNCA podrá obligar, sino que regula a quienes optan por abortar. Y como una ley de aborto regula pero no obliga: entonces para quienes por Fe y Conciencia jamás abortaríamos a un ser humano en gestación dicha ley -para nosotros – no es aplicable, no nos concierne y no nos rige. Y si fuésemos obligados: debiéramos colocarnos bajo nuestro derecho de Objeción de Conciencia.

Desde nuestra primera publicación, el 2009, hasta hoy insistimos en lo mismo: que no podemos seguir construyendo leyes sin una profunda revisión del Estado que nos representa: porque el Estado somos todos.

Nosotros estamos por una Constitución Moderna que nazca de la gente y sea Plebiscitada y ampliamente apoyada.

Nosotros estamos por leyes de Libertad de Fe y de Conciencia que vayan muchísimo más allá de la actual ley de libertad de culto que es una verdadera librea para quienes no pertenecemos a las iglesias ‘oficiales’.

No creemos que puedan discutirse temas trascendentes sin antes mirar en forma crítica a la calidad de nuestra democracia y sus mecanismos.

Y ya no podemos seguir hablando de leyes en base a simples ‘Si’ y ‘No’ sin plantearnos una profunda Revolución Cultural que nos coloque en el siglo 21 y de cara al futuro.
Porque nuestra clase política funciona mirando al pasado y propone perches ante la realidad pero no hay una mirada de futuro que nos haga crecer en tecnología e innovación, y nos libere de los esquemas del siglo 19 y 20 que ya no dan respuestas.

Y todo mientras el planeta sigue sucumbiendo y las guerras y la violencia siguen amenazando nuestra existencia.

Para nosotros la Fe -y la práctica de Fe -debe ser liberadora con el propósito de cambiar la realidad. De otro modo es dogma que encadena y nunca conducirá al Cristo que nos hace Libre con Su Verdad.

23-24 de agosto 2017

EXTRACTOS DE TEMAS CENTRALES DE TRES ARTICULOS PUBLICADOS

“Aborto terapéutico, hablar con la verdad, predicar con el ejemplo”

by El Gran Fundamento • 14/08/2009

“Parece difícil y engorroso entrar en un aspecto tan lleno de ánimo electoralista, ideologizado, y siempre controversial, sobre todo debido a que tanto en la defensa del aborto como en su rechazo existen posturas radicales que parecen no tener en consideración aspectos sustanciales del tema mismo”.

“Si hablamos de aborto hablamos de matar a una persona, así de cierto y real. Si disfrazamos esta verdad con excepciones y otros agregados entramos en los recovecos de la hipocresía que tanto gusta a quienes hacen de los asuntos de la vida otro mal arte de la política. Aborto es un crimen en contra de una persona indefensa e inocente. Ahora, sobre esa base de realidad… hablemos del aborto”.

“Una terapia se aplica en un sentido amplio e integral ante una enfermedad o mal: y el embarazo no es una enfermedad ni un mal. Imposible hablar de terapia en este caso, a no ser que aceptemos que todos somos efecto de una enfermedad y de un mal. Es urgente sincerizar el lenguaje”.

“Un embarazo no deseado; un embarazo producto de violación; un nacimiento que complica socialmente a la familia: sea por pobreza, sea porque la persona que nace es defectuosa o con algún grado de incapacidad, o en algún grado es diversa al común o modelo humano que nos han inculcado… no es ‘enfermedad’ o ‘mal’ al que debamos aplicar la pena de muerte. Si eso es lo que planteamos, entonces Hitler tenía razón, y todos somos unos fanáticos ‘perfeccionistas’, xenófobos, intolerantes e inhumanos”.

“La pregunta que la sociedad, es decir todos, debemos hacernos es: ¿Qué hace el Estado, todos los ciudadanos y sus impuestos, la conciencia de la gente, para prever, evitar y sostener a los seres nacidos de embarazos delicados, y diversos en su naturaleza? ¿Qué grado de formación, información y preparación poseen nuestros jóvenes para evitar y enfrentar situaciones que derivan en casos excepcionales? ¿Qué sostén reciben los hijos nacidos en realidades diversas, difíciles y extremas? Porque los ardientes políticos que alzan gritos de argumentos agresivos tienen una facilidad mayúscula para sacar el cuerpo a los asuntos de fondo, y que conllevan grandes responsabilidades legislativas, jurídicas, económicas, educativas, preventivas y de infraestructura… mejor matamos al feto”.

“Por otro lado, no hay coherencia en la diametral postura de oposición al aborto sin una línea amplia de ‘derecho a la vida’, en un campo global. No se puede alegar derecho a nacer si apoyamos la pena de muerte, o justificamos guerras, o bendecimos armas que matan, o nada hacemos por detener la destrucción del planeta. Mentira es la defensa de la vida fetal sin defender el derecho a la vida del Hombre en todo su recorrido por este mundo, y un derecho indivisible es la paz. Y cuando decimos paz, decimos régimen de vida sustentable que no haga descender al Ser a la calidad de paria”.

“Un embarazo no deseado, sobre todo en las jóvenes, no se puede enfrentar sin educación: y si nos oponemos al aborto debemos educar al joven desde temprano sobre su sexualidad y su responsabilidad ante la vida. Decir no a la educación sexual en las escuelas y luego salir con carteles ‘No al aborto’ es una incongruencia farisea”.

“Un embarazo por violación, en condiciones que generalmente el violador pertenece al más inmediato círculo familiar de la agredida, requiere, primero, educación, y vamos desde la escuela, al barrio, a la familia… se requiere una masiva educación de sexualidad responsable, y saber distinguir las manifestaciones y síntomas de los males pedófilos y violatorios. El derecho penal no puede ser condescendiente con este crimen, y el solo hecho que la impunidad es la característica en tales casos nos dice a la larga que no estamos enfrentando el tema con altura y seriedad. Menos cabe la ambigüedad cuando el violador o pedófilo hace parte de una iglesia y ocupa cargos vitales en ésta, sobre todo si luego la misma entidad religiosa levanta su voz contra la práctica abortiva”.

“En tal caso, como en otros en que aparece la figura del embarazo no deseado o irregular, el Estado debe asegurar a la mujer un sostenimiento clínico sin costos, psicológico de primer nivel, y debe ser el Estado quién entregue un sostén económico al Ser nacido de tales circunstancias, si así lo dictara su situación social. Es decir, solamente cuando la sociedad toda se haga responsable de aquello que acontece entre nosotros, e integremos a todo ser humano a la calidad de ’ser digno’, entonces asumiremos, y el Estado asumirá, la prevención, la educación, y el derecho a nacer y vivir dignamente como una tarea básica de humanidad y de país desarrollado. Mientras prosiga el ‘problema’ de los embarazos no deseados, y ‘la tragedia escondida’ de las violaciones, y la causa social de pobreza para justificar el aborto… estaremos pisándonos la cola y nunca nos pondremos de acuerdo”.

“Si vamos a discutir el tema del aborto, hablemos del asunto de la Vida. Y si debemos enfrentar el tema de la dignidad en la vida de todo Hombre, entonces hablemos de responsabilidad social, colectiva, y de cómo el Estado procura salvaguardar la vida no por regla constitucional… solamente, sino que en forma concreta, partiendo de la educación, pasando por el derecho penal, hasta el sostén económico”.

“Para un creyente en Dios no puede haber causa de muerte que sea defendible: ni la guerra, ni las armas, la violencia, la pobreza, el estado de indefensa ante la enfermedad, la ignorancia y la falta de educación… todo es muerte, causa de muerte, aprobación de la muerte, justificación para matar. Es muerte el exceso de ganancia de unos pocos en desmedro de grandes mayorías empobrecidas, lo es la destrucción del planeta y su medio ambiente. La defensa de la vida debe ser amplia, transversal y global… de otra forma es cínica, hipócrita, mentirosa y un elemento políticamente útil y utilizable”.

“Ahora, el Hombre puede y debe hacer leyes que regulen diversos y distintos aspectos de sus necesidades y realidad. Lo debe hacer, es su deber y derecho. Y en tal ejercicio puede dictaminar o legislar lo que crea y aquello que la mayoría política estime: pero para el creyente en Dios una ley de muerte no obliga, no condiciona, a que debamos aplicarla. Con ley o sin ésta, para nosotros el aborto es un crimen, y como tal lo enfrentamos, y si renegando de nuestra fe abortáramos o fuésemos cómplices de aborto, seríamos juzgados por Dios por lo que nos convertiríamos: asesinos. Eso quiere decir que nunca, nunca, aplicaríamos una ley de aborto que viole nuestras conciencias y se oponga a nuestra fe”.

“Quién no cree en Dios puede hacer como su idea o conciencia le dicte: pero no podemos callar ante ellos y dejar de advertirles que abortar es asesinar; porque si callamos seremos severamente juzgados por pecado de omisión. No queremos, no podemos pretender, una sociedad teocrática en donde los sin fe deban someterse a leyes derivadas de la fe. Ese fundamentalismo solamente justifica el reforzamiento de ideas materialistas y ateas entre quienes ven en la ortodoxia religiosa un peligro para su propia libertad”.

“Nuestra postura de Consagrados debe ser muy clara y firme en la defensa del derecho a la Vida en un sentido profundo, amplio y sin cortapisas, incluso advirtiendo que aún sin creer en Dios toda muerte, y el aborto, es siempre un crimen ante los Ojos de Dios. Sabemos que para el no-creyente nuestra advertencia caerá al vacío, pero también sabemos que Dios es Ley, y siendo Ley también será hallado y encontrado por el no-creyente en su día, sea en este mundo, sea después de la muerte, y entonces todo el peso de sus creencias tendrá como resultado el fruto que cada uno recogerá. De ahí entonces no permitir que el no-creyente siembre en la ignorancia; debe romper esa ignorancia aún si no acepta la verdad de Dios, es decir: debe estar informado de que matar es mácula que condicionará gravemente el fruto de su vida, y que toda causa tiene y tendrá, irremediablemente, su propio efecto. Así, aún si no queremos o no podemos convertirlo a la fe, al menos nosotros cumplimos con lo nuestro, y éste nunca podrá alegar: ‘es que yo no sabía… Señor’.”

Aborto, Sacerdocio de la mujer…

by El Gran Fundamento • 29/07/2013 •

“…Oponerse al término de una gestación cuando es evidente la deformación, invalidez o la muerte del Ser que de nacer podría incluso ocasionar la muerte de la madre, es simplemente otro crimen. El Derecho a la Vida debe incluir el Derecho a una Calidad de Vida que garantice…VIDA. No acaso Dios nos da inteligencia, ciencia y sabiduría para asumir roles y tareas que precisamente vayan en pos y en fomento del Plan de Vida del Creador”.

“Sin embargo, el tema debe abordarse desde ángulos preliminares: la Educación Sexual. Mal podemos estar en contra del aborto si también nos oponemos a la Educación Sexual de nuestros niños y jóvenes”.

“Es una inconsistencia plantear un tema que involucra Vida y Muerte de la gente sin una política madura y responsable que hace al Estado parte activa del problema. El Estado debe garantizar la Educación Sexual, la Prevención con políticas de Salud Pública, y el sostén económico de las madres sin medios que garanticen su buen embarazo y parto; y el Estado debe hacerse parte en el caso de los niños y niñas nacidos de violaciones o embarazos no deseados: sea con una política activa, moderna y de ‘co-patria potestad’; sea con leyes de adopción seguras, responsables y transparentes”.

“Si las premisas de Educación, Prevención, Sostén y Responsabilidad del Estado en este asunto se hallan en un plano de modernidad y de acción real…entonces se puede legislar sobre la interrupción de un embarazo que conlleve riesgo de vida, pero que también NO garantice CALIDAD de Vida para el Ser que ha de venir o para la madre. Porque No es ‘obligación’ interrumpir un embarazo riesgoso o que anida a un ser cuya Calidad de Vida será relativa o nula…Pero para quienes opten por interrumpir debido a datos reales y comprobados deben tener una legislación que lo resguarde y que coloque correctas líneas de procedimiento. Es decir: una legislación basada en una Ética precisa y de alturas, basada en Protocolos médicos rigurosos y sustentado todo en el Derecho de Libertad para Optar y de ser informada y consultada que le concierne a la madre o a los padres”.

“En ningún otro caso. Y para que un Ser sano y una madre sana no tengan sobre sí mismos la espada del Aborto como ‘solución’ ante un embarazo no deseado, es que el Estado debe garantizar adopción idónea o seguridad económica al niño o a la niña”.

“La Prevención y la Educación Sexual son fundamentales… y sin estas premisas el asunto queda trunco y ciego”.

“No se puede seguir con un tema que no es real, ni puede ser tomado en serio: ‘aborto’ es una palabra atroz que define un modo de matar y arrojar ‘algo’ indeseado. Hablemos de la Vida, de calidad de Vida, de Oportunidad de Vida, de Derechos que garanticen Vida. Y para eso tratemos la Educación Sexual como un tema fundamental, y exijamos políticas de Salud Pública que contemplen la Prevención real y seria; y establezcamos el rol preciso y preponderante del Estado en su responsabilidad ante los niños y niñas que deben nacer en condiciones indeseadas. Sin esto…el tema tal como lo plantean los fanáticos de la muerte sí es abortivo, y vomitivo”.

POR LA VIDA SIN HIPOCRESÍAS

by El Gran Fundamento • 30/05/2014 •

“La defensa de la Vida es un Principio de Fe irreducible, indivisible e irrefutable. Por ende no puede ser relativo. La relatividad en este valor sustancial de la Fe es hipocresía y raíz de apostasía”.

“La Vida no es solamente ‘estar vivos’, sino VIVIR en la Calidad que permita al Hombre desarrollar sus talentos, virtudes y dones. La Vida Humana exige condiciones sin las cuales es imposible una Calidad concordante con su inteligencia y plan”.

“La Libertad es fundamental para que el Hombre se desarrolle según sus capacidades y opciones”.

“La Justicia es condición básica sin la cual la Libertad no posee desarrollo”.

“Esta Libertad, y esta Justicia deben apuntar a que el Hombre amplié su CONSCIENCIA: Bien y Mal; sentido histórico; acceso a la Ciencia; capacidad de reflexión y discernimiento; fomento del sentido colectivo y social. etc. es un conjunto de elementos que postulan a que el Hombre pueda OPTAR y ACCIONAR según Conciencia, y no movido por instinto, necesidades e ignorancia”.

“Es fundamental la Libertad de la Fe, y que en la Conciencia del individuo se anide una íntima Relación con Dios. Por lo mismo no basta decretar o instituir la ‘libertad de culto’ o ‘libertad de religión’, sino que debe establecerse que: es Derecho Fundamental del Hombre adquirir, fomentar y nutrir su Conciencia y su Fe de acuerdo a la Libertad y Justicia que nos debe regir por sobre todo”.

“Defender la Vida condice con no aceptar ningún tipo de violencia, de abuso, de tortura, de sufrimiento infringido sobre otros por cualquier motivo. Significa oponerse a la guerra siempre. Conlleva a jamás bendecir armas. Conduce a siempre oponerse a todo tipo de aplastamiento de la libertad del Hombre, y nos coloca cuan enemigo de todo tipo de tiranía que esclavice al Hombre y coarte su Libertad y aniquile la Justicia. Porque el Principio de la Vida no es ‘estar vivos’ sino SER PERSONAS. Y ‘Persona’ se traduce en ‘Ser Consciente de Sí Mismo’ y por ende ‘Responsable de las propias Opciones’. Y aquello requiere Libertad y Justicia”.

“La hipocresía que se opone al aborto desde el encadenamiento de la Libertad, y la justificación de abusos a infantes, de robos de bebés y de huérfanos a la fuerza; de bendición al armamento de guerra y la justificación de grados de violencia y hechos históricos oscuros y enemigos del Amor de Dios… en realidad no defienden la Vida en su Calidad y Plan”.

“Dios ha dado inteligencia al Hombre, y la Ciencia no es un factor único: puede ser causa de males y atrocidades si está en manos de mercaderes y malvados; puede ser una bendición si está bajo Valores de Respeto al Hombre cuan Ser Integral y Digno”.

“Que el Hombre hoy pueda eliminar una enfermedad en el feto, mediante operaciones o integración de elementos que influyen el ADN… ¿podría ser catalogado de ‘intervención en contra de la voluntad de Dios’? Porque si un ser humano en gestación puede ser operado del corazón en el vientre de su madre, y permitir que nazca sano: ¿Se está violentando la voluntad de Dios? Si de las células madres un feto pudiere corregir incluso la posibilidad de no nacer a este mundo ¿Se estaría contradiciendo la Voluntad de Dios? Sin duda que no. Estamos dando mejor Vida gracias a la inteligencia que Dios ha Concedido al Hombre para hacer Bien y ayudar a Dios en su Creación”.

“Ahora, si todo demuestra que el Ser en gestación no vivirá por carecer de órganos vitales o por no haber desarrollado masa encefálica, y el Hombre puede ver esto con antelación, seguir su desarrollo y comprobar su fin ¿No debiera intervenir para salvar a la madre o evitar consecuencias en la mujer?… Claro que siempre en uso de la Libertad la mujer debe saber y estar informada, y es su Opción, no de los médicos, sino SU Decisión si proceder o llevar hasta donde sea posible el embarazo. Y eso no lo entendemos como aborto. Ni entendemos las correcciones de los médicos- para bien y bienestar del Hombre- como ‘milagros humanos’…No nos perdemos: no creemos ni aceptamos ‘hombres- dioses’ creando vidas de mutuo propio. No. Se trata de Proteger la Vida en su calidad de Persona, en base a la Libertad y la Justicia, y asumiendo la Ciencia como un Bien de Dios que el Hombre debe saber administrar con sabiduría. Se trata de Calidad de vida que en definitiva queda en la opción informada de la mujer. Esto no es aborto. Como lo otro no hace dios al hombre que mejora la vida”.

“Nos oponemos a que la mujer decida por razones propias la muerte de un Ser sano en gestación (embarazos no deseados). Creemos que la Sociedad y el Estado DEBEN poseer políticas de resguardo, de adopción eficiente y segura, y de protección de estos seres en gestación. Esto significa apoyo y cuidado de las madres, y solución de adopción diligente. En modo que la madre tenga un embarazo seguro y tranquilo, y el Ser nacido obtenga el amor de una familia que lo acoge como propio. Esto NO se puede dejar al arbitrio de las familias, o de entes ajenos, o al azar. DEBE existir una política de Vida que enfrente estas situaciones y dé solución que salvaguarde al recién nacido. El aborto NO es una solución. Es un crimen. Y los hijos que las madres, a pesar de la desgracia que condujo a este embarazo, deciden hacerse responsable de sus criaturas y amarlas…DEBEN contar con un apoyo concreto por parte del Estado y asegurar el bienestar de esa Persona venida en circunstancia de la cual es INOCENTE”.

“Entendemos que para la clase política es más fácil decretar una ley de aborto…y que las mujeres se condenen, aunque no crean en Dios, por este crimen atroz. Y entendemos que ‘oponerse al aborto’ en cualquier condición sin un sustento sobre la Vida más allá de la bandera política coyuntural y oportunista…parece fácil, y suele agitar masa que de algún modo reivindique la vigencia de la propia casa religiosa o del anquilosado ideario desempolvado de los viejos anaqueles. Pero eso, este modo, es otra manera de ‘jugar con la vida’ y tratar al ser Humano como ‘cosa’ y no cuan Persona”.

“Todos los temas, y más el punto de la interrupción del embarazo, deben colocarse sobre bases de Libertad, de Justicia y de altos criterios sobre la Calidad del Ser Humano y su Desarrollo cuan Ser de Bien”.

“Para decir un NO Coherente al aborto es menester y urgente defender la Vida en todo plano, y postular a la Calidad de Vida en el Hombre. Y fundamental resulta en esto LA EDUCACIÓN sexual y la Prevención como política de Salud Pública. Se requiere valentía de nuestra parte. Y eso nos obliga a una Coherencia que seguramente pisará nuestros propios talones y desnudará nuestras debilidades. Pero es imprescindible actuar con Verdad y Congruencia…pues de otro modo- en nuestra calidad de Personas de Fe en Cristo- caeríamos en la apostasía, en la manipulación de la realidad y en la mentira…y así dejaríamos de ser Personas Dignas”.

Nuestra postura sobre el Aborto

by El Gran Fundamento • 07/09/2016 •

“Ya en agosto del año 2013, y en Octubre del 2014 expresamos nuestra Reflexión sobre este tema, que hoy nuevamente está en la palestra debido al proyecto de ley que se discute en el parlamento chileno”.

“Ambos artículos dejan claro nuestra oposición y condena al Aborto, el cual calificamos de ‘crimen’. Pero abarcamos otros aspectos como la responsabilidad del Estado, la carencia de la Educación sexual real y adecuada, la incongruencia de sectores religiosos anti aborto siempre disponible para bendecir armas y justificar pedofilia… entre otros varios aspectos vitales. Porque no podemos abordar este tema sin ver contextos y realidad que se extravían cuando desde las barricadas del simple “Sí” o del “No” sin discusión finalmente se enrocan en sus propias trincheras, carente de toda dialéctica constructiva”.

“También decimos que nosotros separamos: el deber del parlamento para legislar para toda la sociedad, creyentes o no, de diversas religiones o ateos; y por ende el deber nuestro, como de toda religión, regirse por su Fe y Principios; y si estos elementos de valores espirituales y morales no nos permiten apegarnos a una ley del Hombre que nos contradice: simplemente no la tomamos, y optamos en conciencia. Porque la ley que hoy se discute ‘NO obliga’, sino que ‘despenaliza’. Distinto sería si esta ley de aborto ‘obligara’.”

“Por último: para quienes nos hemos Consagrado a Cristo: una ley es válida y superior… la Vida va defendida siempre y en toda circunstancia, incluso la de nuestros enemigos y de quienes nos hacen mal. Y el aborto, siempre, será una abominación y una afrenta a Dios que todo creyente coherente no debe permitirse bajo ningún aspecto”.

“Dicho esto: no postulamos a sociedades fundamentalistas en donde la ley religiosa se imponga o sujete todo cuerpo legal en una nación. La democracia y el Estado de Derecho, cuan ciudadanos, nos obligan a dar batallas por nuestras ideas, y defender nuestra Fe; pero a su vez nos impele a reconocer el derecho de toda Republica bien asentada a darse leyes que representen la amplia diversidad de su gente”.

– Congregación Evangelista Carismática –

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