Mis primeras palabras…

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Les contaré mi experiencia y me gustaría contarles tantos sentimientos, vivencias y certezas que he adquirido en este corto tiempo, en este camino espiritual, hoy mi camino. Cuando comenzamos las escuelas de investigación varios fueron mis prejuicios en relación a la siembra, ¿será esto una secta? pensamientos que surgen del mal uso y profanación que los hombres hemos hecho de nuestra vida espiritual, transformándola en herramientas destinadas a la obtención de poder, influencia o riquezas, cuesta entonces entregarse a los caminos que no son aquellos que la sociedad nos muestra como verdaderos, serios “institucionalizados”, pero es precisamente en esta ultima condición en la que Cristo jamás puede encontrarse, él mismo será la llave del camino a Dios Padre. Esa certeza se encontraba en mi alma, seguramente mi espíritu se la soplaba al oído esperando que yo hiciera algo al respecto.

Cuando comienzas a sentir, a intuir la verdad de la palabra de Jesuscristo, ya no en la boca del curita de la misa que fue para mi siempre tan fría y lejana, sino en tu corazón, ese órgano donde vive el alma, sientes miedo por pensar en lo que significará hacer cambios en tu vida tan cómoda, entonces para que quitarle el polvo al espíritu, una vida en la que eres un ser humano relativamente bueno y sigues una escala de valores mayoritariamente aceptada, surge entonces un ardor, no puedes esconderte sabes que él esta allí, mirándote pacientemente pero exigiendo que tú, que eres milagro de la creación descubras tu divinidad, el espíritu de Dios en tí, a partir de allí me di cuenta que nunca había visto mi vida con tanta claridad.

Se que retroceder buscar las causas, mis estados latentes de oscuridad e incluso los de luz será una tarea difícil, y quienes me rodean y amo pueden resentirlo, pero sé que en este camino personal no sólo yo saldré fortalecida, mis hijos tendrán una mejor madre y mi esposo una mejor compañera.

Esta es hoy mi verdad y mi tarea , entregarme a Cristo como mi maestro y al Espíritu Santo, madre que sólo por gracia me dará sabiduría para encontrar día a día mi lugar más cerca del Padre , conocerme y vencerme en lo humano, aprehender a vivir en el mundo de los hombre pero sobre ellos y de cara al señor. Lo maravilloso de esto es que es una tarea personal, pero en la que no estaré sola nunca más.

He des cubierto el goce de sentir la mano calida de Cristo en mi vida , la claridad de que él será mi guía personal, sin intermediarios y que a través de su luz y la madre sabiduría recorreré este camino que hoy comienza llena de gozo y enfrentando mi verdad interior alimentada por el Espíritu de Díos.

Hoy soy mucho más feliz, no delirante sino sutil y continuamente más feliz.

Gracias Cristo amado, gracias Madre Eterna , gracias a Díos

MARÍA PAZ CUETO GOYCOLEA

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