La realidad nos obliga a la verdad

ONU - OEA

Colombia llevará ante la ONU y la OEA los hechos que la involucran con Venezuela, en cuanto el gobierno de Uribe considera que su homólogo de Caracas ha hecho de público conocimiento su intención por subir el tono en una escalada de confrontaciones que ya son más que simples alegatos. En efecto, a los diez paramilitares muertos por la Guardia Nacional de Venezuela, siguió la sangrienta respuesta en la emboscada y asesinato de dos guardias venezolanos, y luego vino el endurecimiento en la frontera con su secuela de cierres del paso y su consecuente protesta de los contrabandistas de combustibles. El gobierno de Venezuela reprocha porque los Guardias venezolanos han sido agredidos por la turba bajo paciente mirada de la Guardia colombiana. Lo cierto es que Chávez ordenó la movilización militar y puso en alerta a las Fuerzas Armadas y a las Milicias Bolivarianas.

En Honduras el largo diálogo que se inició en Costa Rica y siguió en Tegucigalpa con Zelaya en la embajada de Brasil…culminó con Zelaya afuera de un gobierno de ‘unidad nacional’ con el mismo Mecheletti a la cabeza, sin que el parlamento se pronunciara y sin que la Corte Suprema vertiera fallo alguno. Ahora, las elecciones se hayan a la vuelta de la esquina, con un candidato menos, el cercano a Zelaya, pero con el aval del gobierno de los Estados Unidos. Según el ex presidente Lagos, miembro de la Comisión de Verificación, este resultado viola todo espíritu de acuerdo y al final, se asienta un precedente muy negativo para la democracia y la política de los consensos.

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, procedió a cambiar las cúpulas militares, pero al otro día declaró que las intentonas golpistas no provenían de los Generales sino de mandos medios en alianza con políticos y empresarios terratenientes. Es inevitable comparar aquello que vive hoy Lugo con lo acaecido a Zelaya: sin apoyo parlamentario, con una fuerte oposición y recurriendo a las organizaciones sociales y de la izquierda para mostrar apoyo a su gestión. Si lo de Honduras se consolida… veremos cómo Lugo sale del país, quizás no en pijama, pero igualmente podría seguir los pasoso de Zelaya. Y es que lo de Honduras cada día se muestra por lo que es: un inicio experimental para impedir la expansión de los gobiernos de izquierdistas en la zona, una especie de ‘golpes blancos’ que en nada copien las viejas y sangrientas asonadas de los años 60-70.

Honduras y Paraguay avisan a la izquierda que ya no se podrá seguir usando el sistema actual para ‘cambiarlo desde adentro’ como sucedió en Venezuela. Además entrega un recado: ‘no somos la misma derecha de antaño… ahora podemos botar gobiernos sin violar del todo la ley y la constitución’ y esa es la contestación a una izquierda que viene diciendo: ‘no somos la misma izquierda que proclamaba la lucha armada para botar gobiernos y destruir la vieja constitución’.  Quizás ya no estemos en la hirsuta política de las cavernas ideológicas y militaristas de hace cuarenta años, pero ¡ojo! Nos hallamos ante un cuadro de confrontación de mayor nivel: porque una vez consumado los experimentos y sus respuestas, por esta vía, inevitablemente llegaremos a la prueba de poderíos que más se asemeja a una confrontación civil de fuerzas equiparadas  que al típico  golpe de Estado en donde unos matan y otros sufren.

Colombia,  bajo la constante presencia de una guerrilla de más de treinta mil personas en armas, con un ‘sicariato’  organizado que conforma un ejército irregular de muy difícil captación y ubicación y cientos de grupos armados en torno al narco tráfico parecen aceptar el ‘mal menor’ de violar la propia Constitución en más de una ocasión: para reelegir al mismo presidente por enésima vez, para permitir bases militares extranjeras con el solo decreto del gobierno y sin autorización o discusión en el parlamento, como se estipula en la Constitución. Cuando el vecino es un belicoso contrario en todo sentido y en todo orden, y la realidad interna es la que es… pasar por encima de capítulos constitucionales es algo efímero, cuando la alternativa es peor y siempre insegura. Casi como que Colombia no tiene otro camino más que el actual. Últimamente las constituciones en los países han dejado de ser ‘sagradas’ y han caído, también ellas, en este relativismo que hace ondular las líneas de orden y las acomoda a situaciones y condiciones que nunca parecen tener fronteras  claras,  precisas. 

Debe llamar la atención nuestra, y de todo ser inteligente que no viva en una burbuja, que este juego en Honduras y los acontecimientos antes mencionados, como las mentiras en la ONU para justificar guerras, y el fantasma de lo diverso que se disuelve con un Obama siempre menos creíble y siempre más frágil, además de la negativa del G 20 para bajar las emisiones que evitarían el ascenso de los grados que podrían quemar por completo nuestro planeta… nos colocan ante una crisis moral abierta, manifiesta e innegable de gran envergadura. Porque ya no solamente se miente, sino que se omite con la realidad golpeando por todo lugar: claro, exponer los efectos del calentamiento a los miles de inundados en El Salvador o Filipinas resulta de Perogrullo, pero parece que la ‘Conciencia’ del Hombre requiere llegar al fondo del abismo para recién apreciar la envergadura de la hecatombe. En otros momentos se pensó que llegamos a lo más bajo de los infiernos, y que luego de aquello nada podía ser peor: 56 millones de muertos solamente en la Segunda Guerra y horrendos eventos de deshumanización dejaron un trauma colectivo que, se creyó, nos empujaría a ser ‘mejores seres humanos’.

Al término de la Guerra en contra del nazismo el mundo no alcanzó a disfrutar de la ilusión de la paz, pronto se vería estremecido por el descubrimiento de las atrocidades en los campos de exterminios y el holocausto de los judíos. Aún se combatía en el Pacífico y la ‘solución’ para evitar más muertes fue matar miles con dos bombas atómicas lanzadas sobre la población en Japón.  Bajo este estado psicológico el mundo aceptó la ‘seguridad’ que ofrecían las potencias aliadas, y la ONU entregó la seguridad del mundo a los victoriosos. El comunismo se cernía sobre Europa.

El muro de Berlín se levanta, según sus autores, como barrera en contra de la agresión imperialista, y desde entonces fue el símbolo de la opresión para el mundo occidental. La era atómica puso al mundo en ascuas permanente: desde las dos partes de la dividida Alemania podían verse los misiles con ojivas atómicas apuntando a Este y Oeste.  Corea, Argelia, Vietnam, Oriente Medio son escenario de guerras que colocan en carpeta la temida Tercera Guerra Mundial. Cuba y la crisis de los misiles puso al mundo a pocos minutos y muy cerca de la realidad del exterminio atómico.  Al Este Rusia invadía y se imponía con la fuerza de sus tanques. Interviene en Afganistán y es derrotado… y los EEUU crían y alimentan a elementos como Osama Bin Laden para que expulse a los Soviéticos, pero más tarde esas criaturas horrendas se volverán en su contra haciéndole mucho mal. Hace veinte años cae el muro en un modo impensado: se prometió que Alemania sería una sola, pero hoy la parte Este sigue empobrecida y discriminada por el Occidente, y en Rusia hay una revisión muy profunda con respecto al abandono del sistema soviético.

En la ONU y en la fórmula internacional sigue vigente la repartición de autoridades provenientes de la Segunda Guerra, con la salvedad que también China es miembro de aquellos que pueden vetar, y se alza como un gigante sin muchos escrúpulos y con fronteras herméticas que garantizan un progreso sin información. Pero el Mundo ha cambiado: entonces el sistema legal no soporta, y es violado con mentiras y quebrantamientos de sus propios miembros.  Todo este cuadro pinta una escena que deberemos enfrentar…una inevitable crisis, una caída de las contenciones, una profunda podredumbre moral que conlleva a que ya nadie confíe en nadie, y en donde los Grandes ya no se esmeran por cubrir sus antojos y la gente es empujada a su burbuja personal…

Pareciera que cada vez que esta Generación (en los últimos 70 años) ha sembrado esperanzas en que la guerra vivida fuese la última, y toda vez que la paz parecía estar llegando para quedarse… algo sucede y todo vuelve a la incertidumbre y la zozobra.  Pero esta vez el péndulo posee un peso definitorio; a los irremediables males del Hombre Cainita que ha predominado, se agrega el efecto del abuso que hemos infringido a nuestra propia Casa, el planeta en el cual habitamos.  Ya no es posible encubrir, toda palabra hoy puede ser contrapesada con la historia, y la amplitud de la información y la conectividad permiten rápidas averiguaciones y comprobaciones.  Antes se podía mentir en Rusia y los rusos nunca sabrían la verdad, y los franceses jamás sabrían de la falsedad en la cual vivían los moscovitas, por ejemplo.  Antes podía tergiversarse la historia y era cosa de eruditos averiguar la solidez histórica de lo declarado: hoy toda persona con interés puede informarse de los eventos que corroboren o desmientas la versión expuesta. Antes se nos decía que al otro lado del globo había esperanza… y había modelos… pero hoy sabemos que el mundo es lo que es, y el Hombre es el mismo sustancialmente. Hoy parece que abrimos los ojos ante realidades que otrora fueron tabú,  y aquello intocable que nos hacía creer que contábamos con una base sólida en alguna verdad insondable pero siempre presente, hoy se nos muestra  una gran mentira: no hubo modelos, los paradigmas estaban fundidos con fierro ideológico que incluso llamamos ‘Fe’;  quisimos ver y creer en aquello que nos hacía bien y nutría nuestras esperanza en una supuesta ‘perfección’ humana que nunca ha sido. Entonces es inevitable que nos volvamos a Dios… y hagamos cuenta con la Religión. Y si lo del mundo está cayendo, la Religión está desmoronándose por ser parte activa y miembro honorifico de lo mundano y secular. ¿Qué nos queda? Un primer acto de justicia: separar a Dios de la Religión, porque ésta usa a Dios, y Dios no es pertenencia exclusiva de quienes hacen política con su nombre y verdad. Lo segundo es un acto de misericordia: entender que el Hombre puede escapar de su condición Cainita y optar por integrarse a la generación de Paz. Lo tercero, un acto de inteligencia: tomar la historia del Hombre y conjugarla en un todo sin premisas ideológicas ni cortapisas limitantes, y desde el espíritu crítico aceptar a Dios cuán Plan de Vida y contrario a la guerra y el odio, la venganza y la esclavitud, para desde la Libertad de Dios entender que los mismos eventos poseen otra lectura, y que aquella que hemos bebido por siglos ha sido la versión de Caín, y no la de los santos, tanto para entendernos. Y por último, un acto de Amor: amarse a Sí Mismo es aprender a amar al Ser Espiritual que habita en todos nosotros, y esmerarse en encontrarse con nuestro Espíritu requiere Amor, y conduce al Amor por Si Mismo, que nunca ha sido el amor de los sentidos por el Ego.

En estos cuatro ‘actos’ hay una clave de mutación interior, una revolución, que abre los umbrales del Templo que Cristo, el Dios, nos preparó en los Tres Días de su Victoria.  Porque bajo estos Cuatro Actos Personales veremos y entenderemos que el Cristo que nos han querido inculcar ha estado lejos y distante del verdadero Verbo y Dios que podemos y debemos encontrar para ser así conducidos a Lo Superior. Porque fue un engaño alzar quimeras mundanas y luego imaginarlas cuan modelos de bien, pero no dejemos de buscar: es cierto que hay Un Cielo, Un Reino y una Casa de Paz dónde habitar y ser Otro Hombre, un Hombre Nuevo… ese es el Camino Espiritual, la Relación con el Dios Cristo, el objetivo de Saber, Conocer y Colocar por acción y Obra la Voluntad del Padre.  No debemos dejar el mundo, ni renunciar a la familia, ni dejar de ejercer un oficio… Tenemos que Estar en el mundo pero NO SER del Mundo… y eso se logra alcanzado el Gobierno del Espíritu y la Relación Personal con el Cristo Dios. Para lograr esta altura de PAZ  no requerimos de una Religión o de una institución; pero para comprender aquello que aquí exponemos la persona antes debería ejercitar los Cuatro Actos Personales, de otro modo caeremos en los viejos paradigmas que…están carcomidos y pútridos

El Mundo está cayendo… el Reino de Dios se está acercando. ¡Podemos salvar nuestro planeta y optar por el Hombre Adámico que el Padre depositó en este mundo… se puede… es tarea Nuestra!

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