El Andariego… Misioneros de Cristo

 Para el Misionero, la Patria es el lugar del Padre en los Cielos; quien decide a favor de la grandeza de Dios, en la Tierra no tiene morada fija. Quien entregue la vida, obtendrá  vida eterna.
(I Ching; signo 56: El Andariego.)

 El Andariego

Ser misioneros de Cristo es llevar a donde El lo indique, la semilla de este Camino de Consagración y Sabiduría; el que un día nos fue mostrado por el Sacerdote Mayor Ricardo Andrée, quien recibió en una montaña del valle del Aconcagua las llaves (claves espirituales, dones y poderes del Reino de Dios), para abrir la Tercera Dispensación de Las Vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz; y para preparar a los creyentes a recibir al Cristo Dios en su ya anunciada segunda Venida.

No estamos en Arica para levantar una nueva iglesia o religión, pues de eso los hombres ya han hecho bastante y cada religión ha consignado sus propias formas y objetivos. Hemos venido a esta zona por mandato de Cristo, a reconocer a los suyos, creyentes sin pertenencia religiosa, pero que en su vida han buscado un camino que los conduzca a conocer la razón de su existencia, que anhelan relacionarse con Cristo, pero que no se conforman con las respuestas, las formas y los ritos eclesiales.

Somos Sacerdocio de Cristo, donde hombres y mujeres diversos, pero iguales en la Fe nos unimos a nuestro Salvador para trabajar cuan agentes de su Reino, dando a conocer su Plan de Salvación, consagrando creyentes  bajo Su Ley, para que sea Cristo mismo quien los conduzca a conocer la Voluntad de Dios Padre en cada uno.

Poseemos el Don de la Oración, el Don del discernimiento y las herramientas que la Madre Sabiduría: El Magisterio del Espíritu Santo nos ha enseñado, para guiar hasta Cristo a quienes decidan en libertad y conciencia entregarle su vida y convertirse en consagrados, agentes y sacerdotes de esta Dispensación de Paz.

Ser agentes misioneros es caminar junto a Cristo hacia donde El nos lleve, enseñando este Camino espiritual a todos quienes nos reciban y quieran escuchar. Es tener la certeza del Dios de la Vida en nosotros y es conocer, aplicando en lo cotidiano el lenguaje del espíritu y las virtudes de la Sabiduría. Es acudir a donde nos inviten a dar testimonio del Hecho de Cristo, que en los 3 días de su muerte y resurrección borró el pecado de la estirpe caída de la Voluntad del Padre Creador y  restauró la Luz del Espíritu original en cada hombre y mujer de este mundo.

En Nombre de Cristo El Verbo que es Uno con El Padre Creador, damos testimonio de que no nacemos bajo el estigma del  pecado original, porque El ya nos liberó de esa carga y no reconocemos ni conmemoramos a un Jesús crucificado; sino que servimos a un CristoJesús Vivo, con Voz y Voluntad y que en su infinito amor y en armonía con un Plan Superior se ha manifestado desde siempre a los suyos y hoy lo hace a través de su Sacerdocio, para que todo creyente de Fe y de corazón inocente siga la huella caminando junto a Él. Somos su sacerdocio, porque a Él pertenecemos y sólo a Él rendimos cuentas.

Hemos venido a Arica, para que quienes se reconocen como creyentes sin iglesia y en intimidad con Cristo, solos ante El reconozcan que CristoJesús es su Salvador Personal, el Hijo de Dios y para que creyendo en El tengan Vida Eterna.

En esta misma intimidad ore Ud. Sólo ante Cristo, pídale en nombre del Padre Dios y de la Madre Espíritu Santo, que acoja su humilde petición de mostrarle si este Camino que le ofrecemos es de Cristo. Sin pensar abra su biblia en el Nuevo Testamento y allí donde sus ojos se posen encontrará la respuesta.

Escribanos a Consagracion@gmail.com

Llámenos a 08-1305948

Angélica Aguirre Falcón, Misionera.

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